El auténtico premio
23/Junio/2008 en 4:48 pm (Observando)
Mi última entrada, aparte de las que atacan el flequillo, fue la del premio al esfuerzo. No era más que una excusa para implicar a bloggers vecinos en irse dando a conocer un poco, comentando seis cuestiones que les resultaran de importancia y otras seis que no valorasen tanto. Se otorgaba un premio que no podían cambiar por dinero, que no podrían levantar en alto delante de la multitud y que no llenaría ninguna vitrina de sus hogares. Yo también fui galardonado con ese premio y seguí el juego que se me proponía. Los juegos me divierten y los premios, como a todo hijo de vecino, bastardo y auténtico, me gustan y “llenan de orgullo y satisfacción”.
Pero haciendo un poco de revisión de estos últimos meses, encuentro que he recibido otro premio al esfuerzo: el auténtico, el de verdad, uno que tampoco llenará las vitrinas de mi salón pero que me llena más de satisfacción que el haber pasado de cuartos ayer mismo. Se trata de haber cumplido el plan que me había propuesto a finales del verano pasado: aprobar mis 2 asignaturas de pepsicología por parciales y, con ello, disponer de los meses de verano pa-ra lo que me die-ra la re-al ga-na. Siguiendo esta idea, he de decir que mi esfuerzo ha estado en trabajarme poquito a poquito los libros (vendidos a peso) de las asignaturas, quitarme de fiestas y saraos y tapas y lumis durante los meses de exámenes, haberme centrado en estudiar por encima de casi cualquier cosa durante esos dos mesecillos fatídicos y, a la hora de la verdad, no haber arriesgado en respuestas al azar en los tests decisivos. Con ello, y a pesar de que aún no han salido las notas, según las plantillas estoy aprobado, ¿qué mejor premio al esfuerzo que disponer de tiempo y cabeza para este verano?
Así que espero me disculpen aquellos que esperaban encontrar nuevas entradas en esta cueva. Mes de encierro más quince días de rehabilitación, disfrute del tiempo libre, Eurocopa, naturaleza, amigos, etc. me han alejado de seguir pendiente de la pantalla. Pero eso ha terminado.
A partir de ya, tengo planes para este espacio. La figura de Jesús de Nazaret es la que más me ha impresionado a lo largo de mi y de la Historia, así que quería darlo a conocer aprovechando la amena lectura del libro “Jesús. Aproximación histórica”, de un buen seguidor suyo: Jose Antonio Pagola. No sé cómo haré para no pisar los derechos de autor, pero ya se las apañará mi capacidad de síntesis. Por otro lado, publicaré más cuentecillos no ganadores pero sí participantes en concursos. Es una forma de equilibrar mis hemisferios cerebrales: síntesis e imaginación.
Para abrir boca, añado un enlace que, a priori, me parece interesante: la revista Salud Mental, sobre pepsicología en general y con artículos interesantes. Si me parece suficientemente buena, lo mantendré en la sección correpondiente.
En fin, agarro el portátil y estoy de vuelta en un abrir y cerrar de trincheras.
