La Dama y el Caballero de Olmedo

Bucenado por las aguas oscuras del mar digital encontré ayer un bitácora relacionado con el pueblo que me vio crecer: Olmedo.

Me sorprendió y, después de echar un vistazo rápido a su página inicial, me alegré mucho de que alguien hubiera creado una web relacionada exclusivamente con el pueblo y sus noticias. Recuerdo cómo leía con cierta envidia la web que tiene la localidad hermana de Pedrajas de San Esteban, en la que se comentan las grandes y pequeñas noticias acaecidas en la vida cotidiana. “Pedrajas, del mismo tamaño que Olmedo, con la misma población, con distinta industria pero con gente muy similar, dispone de un espacio de unión para los pedrajeros que viven dentro y fuera del pueblo. ¡Y cómo participan! Sin embargo, en Olmedo no parecen echarlo de menos. Qué triste.”, pensaba.

Y algo así debía pensar también Raquel, pedrajera de nacimiento y olmedana de adopción (es todo lo que sé de ella), hasta que un día decidió abrir el bitácora que hoy recomiendo:

La Dama y el Caballero de Olmedo

Es un blog que incluye gran cantidad de enlaces de asociaciones que se mueven en Olmedo (y no son pocas: grupo de teatro Francachelas, Circolmedo, parroquia, grupos musicales,…), de instituciones, (colegio, instituto, ampa), museos (Villa Romana de Almenara), restaurantes, atracciones turísticas (Palacio del Caballero, Parque Temático del Mudéjar), foros y muchas otras cosas. Los olmedanos pueden estar orgullosos de este espacio que recoge las noticias del pueblo y que crecerá cuando decidan participar más con sus comentarios, noticias y fotos. Por que, eso sí, la web de Pedrajas me sigue dando envidia en cuanto a participación se refiere, pero seguro que todo se andará.

Sólo decir que

¡¡YA ERA HORA!!

y

¡¡¡ Muchas gracias, Raquel !!!

Lubián a la espalda

Después de un magnífico fin de semana en una casa rural ubicada en Lubián (Zamora), con el divertido grupo de “taperas”, necesito hacer un volcado de memoria aquí para no olvidar las anécdotas vividas, pues el alzehimer no da tregua.

VIERNES

- Lu. cala el coche subiendo la rampa de acceso al garaje.

- Mientras cenamos en la mesa del jardín y comentamos las últimas vacaciones, Lu. cena en la bodega, viendo cómo su Barça le gana la Supercopa de Europa a un equipo ruso en el minuto 117. ¡Hombres!

- Es. mancha los pantalones de vino. Ge. le da el consejo del milagro antigrasa: “límpialo con leche”. Al cabo de un rato, Es. aparece con los pantalones manchados de vino y leche. A partir de entonces, proponemos la leche como quitamanchas universal.

SABADO

- Cortamos un par de peras de un peral que nace en la misma esquina del patio de la casa rural. Inmediatamente aparece una vecina, corpachona y septuagenaria, que nos avisa desde sus gafas de culo de vaso que “esas peras tienen dueño“, pero sin explicitar que la dueña es ella. Sale El. a capear la embestida: “Pues sí que tiene usted el peral cargado; y están muy hermosas; a mi madre no la da tantas; buena cosescha tiene, buena…; como crece en el patio de la casa pensábamos que se podían coger…”, pero sus naturales con la muleta  no tienen el éxito esperado. No cortamos más.

- En dirección al Lago de Sanabria, Lu. abre el paso. Primero se salta el desvío y cambia de sentido en una rotonda;  a continuación sale hacia un polígono industrial en la siguiente rotonda, debiendo volver sobre sus pasos para rectificar; más tarde se salta un Stop en mitad de Ilanes para tomar el desvío correcto al Lago y, finalmente, esquiva un coche que, cruzado, maniobraba en mitad de la carretera, invadiendo la fila de aparcamientos junto a la misma. Y Es. detrás haciendo lo mismo…

- Buscando las cascadas de Sotillo, Ri&Ar deciden subir con la silla de bebé de Sa., que acaba siendo empujada por todos. Sin embargo, es a Ge. a quien sacamos el parecido de “una abuela empujando su andador“. Humm… Por su parte, Sa. (14 meses) se hace con los bastones de Lu. para bajar. Primero el señor Marqués, en toda circunstancia.

- Is., Lu. y El. suben a los coches para bajar la comida y se pierden en un pueblo de tres calles.

- Ya en el merendero, Es. pide que envuelvan sus 3 trozos de empanada “porque, aunque sólo sea uno, yo lo ceno esta noche”. Está con el vientre enfermito y a base de agua con limón. “Pero esta noche me desquito. Como la carne a la parrilla y que sea lo que Dios quiera. Al fin y al cabo, mañana es domingo y puedo descansar.”

- En el Lago de Sanabria, Lu. corre entre los matorrales envuelto en una toalla con intención de cambiarse el bañador, lejos de miradas indiscretas. Pero no escapa a la cámara de Ri.

- Por la noche, Is. y So. bailan al ritmo de U2 “abrazadas” a Mica, que se levanta sobre sus patas traseras para la fiesta.

- La cena consiste en un dieta a base de ensaladas variadas, tabla de quesos (incluido un mohoso Cabrales), picoteo de snacks y conguitos, morcilla de Burgos, perolada de huevos rotos, pinchos de pollo, dátiles con panceta, chorizo asado, pinchos de ternera, quesada casera y tarta de manzana, todo ello regado con agua de la zona, cerveza con limón, sangría Don Simón, botella de Oporto, tinto “Mayor de Castilla”, crema de orujo, licor austríaco de 56 hierbas y, por supuesto, infusión digestiva.

- Festejábamos el 609 cumpleaños de Lu., So. y Ge.

- Tras la cena, interpretamos el futuro éxito teatral “Fracasos“; obra inédita de Es. RRaros espanioles, muy rraros… Un completo “descojono” (no, Olav, no se capó a nadie).

DOMINGO

- Preparando el desayuno, Lu. confiesa que durante la noche se ha despertado porque ha sentido un peso encima y la humedad de una lengua recorriéndole el cuerpo. “¡Por fin el elegir una habitación sin puerta ha dado sus frutos!”, piensa.  Sin embargo, al tacto le parece que la chica tiene demasiado pelo. sus sospechas se confirman cuando, al abrir los ojos , encuentra a la perra Mica. Lu. habla de este episodio de zoofilia como una anécdota divertida, casual, fruto del juego del animal. Nosotros pensamos que no, que algo más hay, que anoche cenamos mucha carne y tal vez Lu. se haya untado el cuerpo de grasa de panceta o chorizo antes de acostarse con el fin de provocar el acercamiento. Mica observa y calla.

- Íbamos a dar un paseo por el pueblo de Lubián y, a lo tonto, a lo tonto, acabamos subiendo al “Cortello dos lobos“. Dejamos por el sendero a la mitad del grupo, que recula, y no nos ponemos de acuerdo en el buen empleo de las lenguas vernáculas, denominando a la antigua trampa como “Concello dos lobos” y “Castello dos lobos”.

- Tras un ligero debate entre partidarios de bajar al río primero y partidarios de visitar primero la ermita, ganan los del río. La ermita está al lado.

- Mica, incosciente de lo fría que baja el agua, echa una carrera en cuanto se ve libre y entra de cabeza en el río. A los demás nos cuesta casi toda la mañana. Mientras nos vamos acostumbrando a la temperatura dentro del agua, la perra aprovecha para cazar un par de zapatillas y llevárselas de paseo por la ribera.

- Animada por el último chute de gammaglobulinas, Ge. entra en el río soportando las bajas temperaturas y se echa a nadar como una valiente. ¿Habrá aplicado el consejo de So. para acostumbrarse: “Si te quedas quieta, no sientes el frío”? (ni las piernas…) Posteriormente, vadeando la represa, pisa mal y cae sentada.

- Comemos de sobras de la cena del sábado (como para no hacerlo), sesteamos; limpiamos la casa; Be. pide que la patrulla coma en su casa un día de estos para limpiarla entre todos posteriormente; hacemos cuentas y nominamos a Ar.&Ri. por deber mucha pasta, pasta que acaba en los bolsillos de Lu., que la adelantó;  regresamos; el Scenic de El.&Es. llega a la reserva y paramos en una estación de servicio; no tienen cintas del Fary y las películas X llevan una pegatina que cubre casi toda la portada y viene a decir: “Ejercicios para una vida saludable”; Sa. se hace caca; Ge. propone parar en un pueblo la próxima vez que haya que repostar, así disfrutaríamos de una terracita en lugar de un bar cerrado; televisan el Almería-Valladolid, que acabará con empate a cero pese a la expulsión de un pucelano.

Navaluenga (Ávila), Regumiel,(Soria), Lubián (Zamora). Nos quedan 6 provincias en las que divertirnos. Y otras cuarenta y pico en cola de espera.

Amayuelas de Abajo

El pasado sábado estuve en un encuentro cristiano en Amayuelas de Abajo (Palencia).

El encuentro se centró en escuchar la experiencia vital de varias personas que, por estos motivos que oferta el Diablo, pasan a convertirse en excluidos de esta sociedad nuestra. Un preso, un ex-alcohólico, un discapacitado, un inmigrante, un toxicómano, un anciano, un joven (recluso), dos que optaron por vivir en el entorno rural… faltaron la prostituta, la mujer maltratada y una tercera que ahora no recuerdo, quienes no pudieron acudir por miedo a sus respectivos entornos.

Pasamos la mañana, gente de distintos pueblos, escuchando a estas personas, que  desnudaron su vida ante nosotros. Sus problemas estaban relacionados unos con otros: el divorcio me llevó a la bebida, me daba al alcohol y pasé a las drogas, llegó la hepatitis, luego la cirrosis, maltrataba a mi familia, en la cárcel no se puede uno evadir de otra forma, con este curriculum nadie me contrata, sin trabajo no puedo pagarme una habitación, vivo de la caridad, de una pensión, de Cáritas… Y claro, la gente no quiere nada conmigo y yo no me atrevo a nada, sólo pido comer.

La iniciativa parte de tres curillas rurales y muchos acólitos que entienden la Iglesia desde los pobres, los apartados, los necesitados. No es la primera vez. El año pasado, por Amayuelas pasó Leonardo Boff, por ejemplo. Ni siquiera el escenario es casual. Amayuelas es algo más que un barrio-pueblo de San Cebrián de Campos: es un proyecto. Un proyecto de recuperación del entorno rural, de su desarrollo y conservación, a través de la construcción en adobe, el reciclaje de residuos para mejorar el aprovechamiento de los recursos y reducir la contaminación, la recuperación de las semillas autóctonas naturales en lugar de las transgénicas de temporada…

Lo pasamos estupendamente. La comida, lentejas, pan negro y cordero, procedía del mismo pueblo. El café estuvo amenizado por un grupo folk y estos “okupas”, “alternativos”, o como les quieran denominar los hijos del prejuicio, nos enseñaron su trabajo en defensa del medio rural. Una jornada de escucha y reflexión sobre los desheredados de la sociedad en un entorno desheredado por el desarrollo. Y yo sentado delante del ordenador…

En bici por la provincia

Cuando uno saca la barca y se echa a la mar, nunca sabe qué peces acabarán en sus redes. A los peces hay que dejarlos vivir. Los que caen en mi red son devueltos al agua, pero no sin antes tomarles una foto, para poder presumir después con los amigos.

Hoy he salido a la mar de Infernet (la mar de información) y, navegando por esas páginas de Dios, he llegado a descubrir un hermoso ejemplar de bitácora. Se trata de “Valladolid, rutas y pueblos”, un website en el que dos ciclistas vuelcan su gusto por los parajes de la provincia que recorren en bicicleta. Su gusto y su información, pues también aportan mapas de sus rutas y numerosas fotos de lo que podemos contemplar al recorrerlas.

Para aquellos que gustamos de andar en bici, para los que les guste el campo, para los amantes del deporte, para los que necesitan salir de la ciudad, para los de aquí, para los que estáis un poco más allá y no sabéis lo que estas tierras pueden ofrecer, para aprovechar el verano, la primavera y el otoño, para regalar…

Por supuesto, podréis encontrar este enlace en la sección Bazar.

Valle de Mena (I)

Como estoy convencido de que haré más visitas al Valle de Mena, una de las merindades de la provincia de Burgos, lo titulo con un (I).

Y estoy convencido porque lo que ofrece el valle me resulta bastante completo para pasar unos días desenchufado del mundo: naturaleza, arte, gastronomía… Estuvimos un sólo fin de semana con la excusa del Paso de Drake y, descontando el libro y el viaje, sólo pudimos aprovechar la tarde del sábado.

Eso sí, recorrimos el contorno del pantano de Ordunte, que está rodeado de ciruelos silvestres, bosques de cedros donde la luz no alcanza la tierra, algún acceso al agua del embalse, percherones pastando en los campos, los montes que originan el Valle cubiertos de una espesa arboleda y un par de pueblos como Nava y Ribota. Sobre las aguas del pantano, una familia de garzas pescando.

Pantano de Ordunte (1)

Pantano de Ordunte (1)

Pantano de Ordunte (2)

Pantano de Ordunte (2)

De regreso, conocimos el chiquitito pero cuidado pueblo de Irús y comenzamos la calzada romana que aún se resiste a desaparecer. Parte del cementerio y sigue paralela a un riachuelo que tiene un par de saltos de agua con pozas azules. En época de lluvias, el sonido debe ser ensordecedor. A la vera del caudal, la familia de percherones pacen en amor y compañía. incluso alguna culebrilla se atreve a cruzar el sendero.

Calzada romana

Calzada romana

Percherones

Percherones

El domingo, bajo una intensa lluvia finísima, conocemos las tres calles ancestrales de Villasana de Mena, con la casa Fuelle y su peligrosa sonrisa en el balcón, el convento y la torre de Atienzo, asaltada y conquistada por una formidable hiedra.

Casa Fuelle

Casa Fuelle

Torre de Atienzo

Torre de Atienzo

Hay muchísimas cosas más por ver: a quien le guste el arte, el Románico Menés; a quien le gusten los “deportes”, los cotos de pesca y la posibilidad de recorrer el valle en bici; a quien disfrute con la naturaleza, el nacimiento del río Cadagua, hayedos, picos y senderos; quien quiera concursos, el de balcones de Villasana… Lo único que le falta al Valle es un camping.

Merindades

Merindades

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