Balneario Solares

El domingo pasado tratábamos en la reunión de la comunidad cristiana el tema del dinero, de cómo lo gestionamos los cristianos (concretamente nosotros, no los de la sotana y similares, que luego venís diciendo que si la Iglesia de pobre no tiene nada, pero ése no era el asunto). Tema práctico e interesante, sobre todo para los que considerábamos el dinero como uno de los grandes problemas de la sociedad.

El caso es que, por muy interesante, práctico y evangélico que resultara el tema, este morciguillo tenía programado en dicho día gastar los cuartos en un capricho llamado”balneario Solares”, allá en Cantabria, donde acudía con motivo de celebración y recolocación de las vértebras.

Aquí dejo mi valoración que, como acostumbro, se reparte entre los dos platillos de la balanza (lo que me gustó y lo que no):

- Solares, aparte de un pueblo cántabro, una empresa embotelladora de agua del mismo nombre, es un hotel y un balneario. El hotel es un edificio blanco de precios elevados. Llegamos a ahorrar un 50% en alojamiento alquilando una habitación en Casa Enrique, a 100 metros del balneario.

- En Casa Enrique no tienen menú, sólo carta, pero admiten tickets de comida y ésta merece la pena. Enrique y empleados son muy amables y su trato es familiar.

- El tratamiento “Espalda Sana”, que hicimos el sábado en el balneario, incluye varios momentos: un parafango, en el que la espalda se relaja con el calor del barro y uno puede llegar a dormirse en la camilla bajo la música de Enya; un masaje deportivo que te deja nuevo, eso sí, no hay “manipulación” como dicen: si necesitas “chascar” algún hueso para liberar el tendón hay que pagar fisioterapeuta (mis contracturas suelen depender de los huesos, snif…); baño con cristales (sales) muy divertido gracias a los chorros en el asiento de la piscina… pero se termina haciendo aburrido al estar solo; chorro a presión o, dicho de otra manera, “el jardinero regando el árbol”, donde uno es el árbol, un árbol entretenido con el agua caliente pero petrificado con la fría; ducha de perfusión, para echarse la siesta mientras el aspersor colgante deja caer su cortina de agua caliente… con los malditos contrastes de agua fría; al final, sala de relax, donde tomarse un agua de marca de la casa mientras se seca el cuerpo echando la última siesta en las tumbonas. Mi valoración personal es positiva, pues es variado, relajante y entretenido, aunque se haga aburrido a ratos y no te libres de una pasada rápida por el agua fría.

- La Chocolaterapia, sinceramente, no merece la pena. A pesar de ser “un galgo” (goloso), que decía mi madre, y de querer darme el capricho de un masaje con chocolate, creo que quien más lo disfrutó fue mi nariz y la masajista al verme con un tanga de volantes… El caso es que te exfolian la piel, ya con cacao, para luego echarte chocolatito caliente directamente de la cafetera y masajear. Vale, mucho olor agradable y un masaje como cualquier otro. Más tarde te envuelven en plástico todo el cuerpo, como si uno fuera un bombón, que lo es, y te dejan “reposar” un rato enmomiado en el envoltorio. Al final, te das un baño en lo que hubiera sido una bañera de chocolate caliente si los sueños se cumplieran, pero que no es más que agua caliente con colacao o similar, “agua manchada”. Coste alto para lo que es y litros de agua desperdiciada. Pregunté a dos empleadas si el agua lo reciclaban en el balneario y no me supieron responder con seguridad, aunque una de ellas lo dudaba mucho.

- Masaje “Exótico Ceilán” es uno de los masajes nuevos que han incluido este año en el programa del balneario. Es realmente exótico: de entrada, te sensibilizan la piel acariciándola con plumas de avestruz; luego te masajean con aliño, como si fueras una ensalada, aceite caliente de almendras, canela, cardamomo… y, para terminar, otro masaje con “pindas”, saquitos de arroz y semillas, que no resbalan tanto como las manos por la espalda aceitosa. De éste sólo tengo referencias, pero me dicen que es muy gratificante.

En fin, un capricho al año no hace daño y, si te deja la espalda flexible y desentumecida, pues bien vale pagar por ello. Pero no deja de ser un capricho.

Israel Kamakawiwo’ole

Toño, en su felicitación de Año Nuevo, me envió un enlace a este video de Youtube. Toño sabe cantar; no envía cualquier villancico grabado en midi con un sintetizador.

Creo que del millón largo de repeticiones que lleva en su contador, la mitad son mías. Para aquellos que piensen que lo más importante de las personas es lo que no se ve.

León - Sajambre

Imágenes de la zona de Sajambre (León, España) en otoño. Recomiendo el hostal Peñasanta, en Soto de Sajambre: la cocina es excelente y dispone de una pequeña biblioteca.

Esta última foto es la de una casa del pueblo, ametrallada durante la Guerra Civil. Los herederos de sus dueños no han querido tapar los agujeros de las balas, para que quedara testimonio de que la maldad humana también llegó a estos parajes.

Zona de Sajambre, un paraje de empinados senderos y estrechos valles donde la Naturaleza aún lleva las de ganar.

París: Cementerio de Pere Laichase

Si algo me ha sorprendido en esta seguna visita a París han sido los cementerios. Están abiertos al público, son espacios aislados del ruido urbano, donde reina “el descanso en paz” y armonía con los árboles y el grito silencioso de las lápidas, exigiendo el recuerdo de quienes ya no están de pie. Soy amigo de estos parajes, qué duda cabe.

Más aún si el cementerio ofrece un paseo de admiración arquitectónica, un plano con la ubicación de las tumbas de personajes ilustres y las almas yacentes han sido suficientemente creativas con sus mortajas, convirtiendo la típica tabla de piedra en un mausoleo gótico, en una escultura o, incluso, en un simpático adiós pétreo.

Aquí algunos ejemplos de lo que más me ha impresionado encontrar en los camposantos de Montmatre y Pere Lachaise (perdonen los afrancesados mi carencia de acentos, para volar no necesito idiomas):

 

panorámica

Panorámica del patio de vecinos

 xlápida de Jim Morrisonxx

¿Qué hace la gente frente a la lápida de Jim Morrison?

¿Rezar una oración por su alma?

Oriental sencilla

Lápida humilde de una oriental

Oriental fastuosa

Lápida fastuosa de un oriental

 matrimonio judÃo-cristiano

Lápida de un matrimonio entre judío y cristiana

judÃos deportados

 Lápida de una familia judía,

deportada y asesinada por los nazis

árabe

Lápida de un árabe

egipcia

 Mausoleo egipcio

(no supe si el estado ruinoso del mismo era por abandono o por consonancia con el país de origen)

Oscar Wilde

 Mausoleo de Oscar Wilde

(se evidencia la espontánea decoración a base de besos con Margaret Astor y frases del estilo “Gracias por todo” o “Eres mi héroe“. Abajo, una placa advierte de que se trata de un monumento histórico y de que no se debe ensuciar)

Mausoleo rosa

Un mausoleo im-prezioante en piedra rosa y formas redondas

(el muerto salió a saludar, como bien se aprecia)

Galicia: Rías Bajas

Ya hemos vuelto de nuestras vacaciones.

Hemos ido a pillar la peor semana de Agosto, la más lluviosa. No ha salido el sol en cinco días. Sólo se ha asomado en dos, el primero y el último. Precisamente, cuando teníamos que viajar. Tostados al principio, mojados en el camping y tostados al final.

A pesar de ello, ha merecido la pena. Recorrimos las Rías Baixas, desde Valença, en Portugal, hasta San Xenxo. Unas recomendaciones:

1. Valença tiene una visita, una fortaleza y un casco viejo convertido en “paseo comercial” para comprar toallas y paños. Yo tuve que agenciarme un chubasquero…

2. Tuy también merece la pena. Los órganos de la catedral son inmensos, el casco viejo son callejuelas de piedra y la zona de marcha, tiene mirador y jardines bonitos.

3. En Bayona se pueden visitar (al precio de 1 euro) las murallas del parador de turismo. Vale la pena.

4. Cangas del Morrazo tiene mucho tráfico. Nos faltó conocer el crucero de Hio y la playa nudista de… lo buscáis.

5. Pontevedra es preciosa. Su casco antiguo es piedra pura y tiene bastantes soportales.

6. La hospedería de San Juan de Poyo es un sitio tranquilo y limpio para pasar unas noches. Precios asequibles. Comida a 7 euros. El monasterio que está al lado es de visita obligada. Detrás tiene el hórreo más grande de Galicia (ancho x largo). Sobre la puerta principal de la iglesia se encuentra, supongo, San Juan, con problemas de incontinencia, al parecer.

San Juan de Poio

7. Combarro es un pueblecito con un pequeño casco antiguo de fantasía. Casas de pescadores, pasillos de piedra, royos con altar y una fuente con una tortuga de grifo. El orujo está a 5 euros la botella de 75 cl.

Plaza del casco antigua de Combarro

9. En Samieira se encuentra la ruta de los molinos. Pudimos entrar en uno que aún funcionaba y el molinero nos enseñó el engranaje. El sendero de los molinos es ma-ra-vi-llo-sí-sí-sí… como diría el padre de Julio Iglesias. Luego se pueden hacer excursiones por la montaña, entre eucaliptos. Eso sí, está fatalmente indicado.

Ruta de los molinos

10. La playa de La Lanzada tiene las olas que les faltan al resto. Y mucha sal.

11. Portonovo y San Xenxo están comunicados por un paseo marítimo con bares. Buen sitio para quedar por la noche.

12. La Toja es un lugar “pijo”. Hoteles con balneario, campo de golf, Beach Club, paddel, tenis y chalets para el bolsillo de Julio Iglesias y su padre.

Dar las gracias a Tere y Agus por enseñarnos Baiona, Nigrán, una parte de Vigo, su piso y su trastero.  Así como a Míchel y Teté por su hospitalidad y su marmitaco de atún. ¡A ver si te recuperas ese hombro, Míchel!

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