Al igual que ya ocurrió la primera vez que me designaron finalista semanal, esta segunda tampoco he resultado ganador. La diferencia es que, mientras en aquella ocasión llegamos al desempate, en ésta el ganador nos ha barrido. Me alegro, al menos, de haberle votado, como también ocurrió hace tres años.
Satisfecho por haber pasado la criba (469 microrrelatos), no me desanimo y lo seguiré intentando. Hay que tener en cuenta que uno de los finalistas de la semana pasada era la cuarta vez que participaba… y no había ganado ninguna. Paz y Ciencia.
El audio del concurso:
Dejo aquí los dos relatos enviados. El primero es el que resultó finalista. Está inspirado en Manfred, el alemán de Camelles.
1. Las aguas verdes – FINALISTA-
Nadie, en varios kilómetros a la redonda, sabría decir su nombre, ni dónde nació, ni por qué se quedó a vivir en esa recóndita cala, al abrigo de una cueva que acabó convirtiendo en su hogar. Él cinceló las estatuas que está filmando. Esos marineros que salen del agua arrastrándose y escupiendo sal no son estatuas, ¿sabe? Son roca madre, acantilado pulido por su mano maestra. Un poco más adelante encontrará el escoplo clavado aún. Yo creo que el mar no aguantó la envidia.
2. Seis inviernos
- Nadie, en varios kilómetros a la redonda, sabría decir su nombre- comentó soberbio mi padre. Molesto, le pedí que definiera el radio de la circunferencia.
- ¡Mil! ¿Qué más da?
Mantuve su mirada. No necesitábamos el cascanueces para partir una avellana.
- No me esperéis a cenar- grité al arrancar la moto.
Yo tenía razón. Encontré una mujer en Francia que supo decir su nombre. Inmediatamente llamé a casa. “No puedo atenderle… Hable después de la señal… por favor”, respondió la deprimida voz de mi madre.
MUCHAS GRACIAS A TODOS LOS QUE HABÉIS ESTADO PENDIENTES!!

Bueno, Zorro, pues nada: otra vez será. O no. En cualquier caso te noto sensibilizado con los relatos, eso es lo que vale. Recuerdo (más o menos) la frase del cuento de Bolaño SENSINI (la historia de dos cazapremios literarios) en la que el protagonista venía a decir que no mandaba a los concursos lo que entendía que era lo m,ejor suyo porq
Vaya… Sigo (es que me están saliendo dedos últimamente, pero aún no me apaño). A ver: que el protagonista de ese cuento de Bolaño no mandaba sus poemas a concursos porque entendía él que era lo mejor que hacía y le parecía mal mandarlos a pelearse con los lobos. Creo que como consuelo te debe servir.
Pero, vaya, que te veo con mucha ilusión literaria. Es buena cosa porque lo haces bastante bien. Voy a dar una vuelta por tus nuevas pestañas y si veo que tal pues pascual.
Esto de apellidarte Seisdedos es lo que tiene, Peri: uno se lía con las teclas.
Si por algo bueno pasó lo que pasó en diciembre, debía ser por esto de enero, de ahí mi “ilusión literaria”. DEcirte que esta ilusión ya la pasé entre 2004 y 2006, y ahora hay otras prioridades. Sin embargo, creo que la Historia es una espiral que vuelve cada cierto tiempo sobre los mismos lugares, personas, oportunidades… y, tras tres años de baja intensidad literaria, creo que la rueda vuelve a estar alineada con el interés por los concursos y la formación.
Total, debo entretener la cabeza con algo…
En relación a Sensini, sé de buena tinta que mi mejor obra literaria la estoy escribiendo cada vez que me río con mi hijo, que le abrazo o que le reprendo por desobedecer. Las otras las puedo enviar a concursos. Eso sí, no las publicaré aquí hasta que las rechacen, je je je…